Santa Croce

Un viaje por Florencia

La Basilica di Santa Croce siempre ha sido un símbolo prestigioso de la ciudad de Florencia. Y un lugar de reencuentro para los más grandes artistas, teólogos, religiosos, hombres de letras y políticos. Ha sido asimismo, lugar privilegiado por las poderosas familias que participaron en la creación de la identidad de la ciudad. Su convento ofreció hospitalidad a los personajes más célebres de la historia de la iglesia. Sirvió, también, como lugar de retiro y reposo para varios papas. Con su arquitectura gótica imponente, sus maravillosos frescos, los retablos del altar, amén de los preciosos vitrales y las numerosas esculturas, esta iglesia representa una de las páginas más importantes de la historia del arte florentino desde el siglo XIII.

Basílica de la Santa Croce - Florencia - José Álvarez Fotografía

Los precedentes

La edificación de la basílica de Santa Cruz comenzó en 1294, habiendo sido diseñados los planos por Arnolfo di Cambio. Es la iglesia franciscana más grande del mundo. Subvencionada por el pueblo y la República florentina, se construyó sobre la base de una pequeña iglesia edificada entre 1222-52. Los restos de la antigua iglesia no pudieron ser localizados hasta 1966 cuando, tras las inundaciones que devastaron la ciudad, una parte del pavimento de la actual basílica se hundió.

Desde su origen, la iglesia de Santa Cruz está íntimamente ligada a la historia de Florencia. Durante los siete siglos transcurridos desde su fundación, la basílica fue objeto de remodelaciones y nuevos proyectos de modernización adquiriendo, así, nuevas connotaciones simbólicas. Desde su origen primero de iglesia franciscana, a convertirse en sepultura religiosa para las grandes familias y las corporaciones de la Florencia medicea. De laboratorio y taller artístico a centro teológico. De panteón de las glorias italianas hasta convertirse en un lugar de referencia en la política de la Italia del Risorgimento, o reunificación italiana, de mediados del siglo XIX.

 

La fachada de la Santa Croce

La fachada de la iglesia quedó sin terminar durante más de cuatro siglos (desde la consagración del templo), mostrando una superficie de piedra caliza desnuda. Cuando en el siglo XIX la Iglesia se convirtió en el Panteón de los italianos, fue necesario completar la obra. En 1857 se puso la primera piedra de la fachada, en presencia del Papa Pío IX. La inauguración tuvo lugar en 1863, pero la decoración de la fachada se completó en 1865, en conmemoración del sexto centenario del natalicio de Dante Alighieri. Entonces, un monumento dedicado al poeta fue ubicado en el centro de la plaza, frente a la Basílica. Sin embargo, ésta escultura se desplazó a un costado de la Basílica debido a que la plaza se convirtió en una sede de múltiples actividades.

Basílica de la Santa Croce - Florencia - José Álvarez Fotografía

¿Está Dante enterrado aquí?

Florencia condenó a Dante al destierro y a muerte, pero tras su fallecimiento en Rávena no ha dejado de reclamar su vuelta. La ciudad donde falleció respondió en reiteradas ocasiones que si no quisieron a Dante vivo, tampoco muerto. Iniciando así una serie de acontecimientos en la lucha por sus restos.

 

El Papa León X reclama sus restos

En 1519, a instancias de un grupo de florentinos entre los que se encontraba el mismísimo Miguel Ángel, el Papa León X autorizó su traslado pero cuando la comisión solemnemente abrió el sarcófago del bardo encontró, para sorpresa de todos, que el poeta -o lo que quedaba de él- había abandonado la tumba.

¿Dónde estaba Dante? Los monjes franciscanos, para evitar la forzada sustracción de su hijo adoptivo, hicieron un orificio en el sarcófago y por allí retiraron todos los huesos. Los restos fueron encontrados años después, junto con una carta firmada por un prior franciscano en 1677 que confesaba los hechos. Regresó Dante a un sepulcro de honor adosado al convento de San Francisco hasta que en 1865, con motivo del VI centenario de su nacimiento, Florencia volvió a reclamar los restos del poeta. Rávena volvió a negarse, pero permitió que se reconocieran sus restos y se volvió a abrir la tumba. De Dante no quedaba ya más que polvo.

 

Los seis sobres de Dante.

El escultor Enrico Pazzi, autor del monumento a Dante de la Santa Croce, estaba presente en el acto y guardó parte de estas cenizas, o como dicen las crónicas, algunas raspaduras del sarcófago que contenía los restos del poeta, en seis sobres. Uno de estos sobres lo regaló poco después a la Biblioteca Nacional Central de Florencia, donde inexplicablemente se perdieron. La última vez que se habían visto fue en 1929.

En 1986, los empleados de la inmensa biblioteca se percataron de que no aparecían por ningún lado. Se buscaron sin éxito hasta que por casualidad, dos empleados que ordenaban libros encontraron el sobre con las cenizas en 1999. «Es un hallazgo muy emocionante para nosotros. Es la única reliquia de Dante que tenemos en Florencia», declaró la directora de la biblioteca.

Por tanto, aunque en la Basílica de la Santa Cocre puedas encontrar un cenotafio para él, lo cierto es que siempre ha estado vacío.

 

Los ilustres que sí están aquí

Aunque Dante no está enterrado aquí puedes encontrar las tumbas de otros grandes artistas e ilustres personajes florentinos que contribuyeron de una u otra forma a diferentes disciplinas. ¿Sabes quienes son?

    • Galileo Galilei. Astrónomo, filósofo, ingeniero, ​​ matemático y físico italiano, relacionado estrechamente con la revolución científica. Construyó su propio telescopio y comenzó a observar los astros y aglutinar pruebas que acabarían apoyando la teoría heliocéntricaque Nicolás Copérnico formuló un siglo antes.
    • Nicolás Maquiavelo. fue un diplomáticofuncionariofilósofo político y escritor italiano, considerado padre de la Ciencia Política moderna.
    • Lorenzo Ghiberti. Comenzó su actividad artística como orfebre. Sin embargo, no ganó fama hasta 1401, cuando participó en el concurso para decorar las segundas puertas del baptisterio de la catedral de Florencia.
    • Giorgio Vasari. Se le atribuye la creación del término Renacimiento. Como arquitecto, su obra principal fue el Palacio de los Uffizi. También levantó en 1559 el Corredor vasariano, un largo pasaje que conecta los Uffizi con el palacio Pitti a través del puente Vecchio.
    • Guillermo Marconi. Fue un ingeniero electrónico, conocido como uno de los más destacados impulsores de la radiotransmisión a larga distancia (la radio), por el establecimiento de la ley de Marconi, así como por el desarrollo de un sistema de telegrafía sin hilos. 
    • Miguel Ángel Buonarroti. Aunque podría escribir cientos de ellas, las mayores aportaciones históricas de Michelangelo fueron la escultura de David que podréis contemplar en la Galeria della Academia, , el diseño de la Basílica de San Pedor, La Piedad también en esa basílica o los frescos de la Capilla Sixtina.
Basílica de la Santa Croce - Florencia - José Álvarez Fotografía

Interior de la basílica

Su interior impresiona por la sobriedad y claridad de su lenguaje arquitectónico, lo cual es un rasgo característico de Florencia. Además su nave central es de una gran anchura, y se comunica con sus naves laterales a través de una sucesión de arcos góticos apuntados. Su techo interior se cubrió con un armazón de madera, y no una bóveda de piedra. Para financiar las obras, la orden de San Francisco dependía completamente de los aportes de la ciudad y de sus familias adineradas. Estas asumían el costo de su decoración, y a cambio obtenían el derecho de ser enterradas allí.​

Se ignora el autor del gran crucifijo ubicado sobre el altar mayor, y seguramente es de la primera mitad del siglo XIV. Las vidrieras datan aproximadamente del año 1380.

 

Capillas Bardi y Peruzzi

Estas capillas son contiguas, y están ubicadas dentro del templo, a la derecha de la capilla o altar mayor.

La basílica de Santa Croce fue lugar de trabajo por muchos años del genio prerenacentista, Giotto. Sus pinturas murales que aquí se conservan, están entre las más importantes pero sólo han llegado hasta hoy los frescos de 2 de las 4 capillas que iluminó: La capilla Bardi, con historias de la vida de San Francisco de Asís; y la capilla Peruzzi, con escenas de la vida de San Juan Evangelista y de San Juan Bautista. A inicios del siglo XIX, los frescos se cubrieron con cal. Desde 1852 estas inapreciables obras fueron saliendo a la luz, aunque muy dañadas; por lo cual fueron repintadas. 

Basílica de la Santa Croce - Florencia - José Álvarez Fotografía

¿Puede una basílica causar una enfermedad?

El síndrome de Stendhal es una patología con signos como vértigo, confusión, y hasta alucinaciones. Lo curioso es que este novelista francés las experimentó en 1817 al visitar la basílica florentina de Santa Croce. Unos síntomas cuya causa no podía ser otra que la contemplación constante de tanto arte y tanta belleza.

No fue hasta bien entrado el siglo XX, cuando los psicólogos empezaron a darle veracidad al síndrome. De esta forma le otorgaron el nombre del literato galo, y también el de la ciudad de Florencia, en cuyos hospitales se registraban más casos que en ningún otro lugar del planeta.

Basílica de la Santa Croce - Florencia - José Álvarez Fotografía
Basílica de la Santa Croce - Florencia - José Álvarez Fotografía

Fotografía de destino

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Puerta de Brandenburgo de Berlín
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Praga - José Álvarez Fotografía
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Florencia - El Duomo - José Álvarez Fotografía
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Coliseo - Roma - José Álvarez Fotografía
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Milán - José Álvarez Fotografía
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Mirador Jardim do Morro - Oporto - José Álvarez Fotografía
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