Etimología de la fotografía


Etimología de la fotografía

Comenzamos este pequeño curso por la etimología de la fotografía. Imaginarás mal si piensas que es una de las partes más rollo. Porque lo cierto es que es algo muy necesario para sentar las bases de un aprendizaje que has decidido comenzar. Y no te pierdas el final de esta entrada porque te proponemos un ejercicio que puede resultar adictivo.

 

¿Qué es la etimología?

La etimología no es más que el estudio del origen de las palabras, de su cronología y de su incorporación a un idioma, así como de sus cambios de forma y significado. Bueno, ya has leído la definición oficial. Ahora lo vamos a aplicar la vida de hoy. Porque el significado de la palabra fotografía ha evolucionado hasta un punto que ni sus propios predecesores y pioneros de la materia podrían imaginar. Para ello vayamos a conocer el punto de partida.

 

Etimología de la fotografía

En su origen más primitivo, la Antigua Grecia, la palabra Phos (φως), se traduce por luz y Graphos (γραφίς) que se interpreta como dibujar. Vamos, que mientras unos usan los pinceles para sus obras, nosotros lo que hacemos es pintar con luz. 

La etimología de la fotografía - José Álvarez Fotografía

«La fotografía ya no es lo que era, pero eso no significa que sea algo malo.»

El gran debate

Y aquí viene uno de los puntos calientes. La tecnología ha permitido avances en la fotografía que han hecho modificar el concepto primigenio que hoy te hemos contado.

El antes

Cualquier persona relacionada con la fotografía de hace veinte o treinta años entenderá lo que digo. Ellos tenían 27 fotos en su carrete para realizar el reportaje. Eso tenía unas consecuencias. Pensabas mucho más la fotografía. Te tomabas tu tiempo para hacer un buen encuadre. Tenías en cuenta la luz y la composición antes de hacer click. Y es que, salvo que fueras un profesional, la fotografía tomada era lo que te ibas a encontrar después de pasar tu carrete por el cuarto oscuro de revelado. Por cierto, qué larga la espera para ver los resultados. Y seguro que alguna vez te ocurrió que habías pasado mal el carrete y de repente te encontrabas dos fotografías, sobreexpuestas una sobre otra. Eran otros tiempos, claro. No mejor ni peor, simplemente diferentes. Lo único cierto es que por aquel entonces la fotografía, casi siempre, estaba exenta de artificios de postproducción.

 
El ahora

Claro, que si hablamos de la fotografía de hoy, el concepto es radicalmente diferente. Las nuevas generaciones pueden disparar de forma recurrente hasta 800 fotografías en una tarjeta de memoria. Y no conforme con ello, programas de edición como los conocidos Photoshop, Lightroom, Camera Raw o Capture One permiten un sinfín de posibilidades que usar para potenciar o desvirtuar la realidad haciendo de la fotografía un arte digital y de la etimología de la fotografía una realidad cambiante.

 
Mi punto de vista

Yo he crecido entre las últimas hornadas de carretes, tiras de negativo y fotografía analógica. Y me ha tocado de lleno la explosión del digital. Aún recuerdo mi primera pequeña Sony que me acompañaba a los viajes con amigos. También la aparición de programas de revelado y retoque que me desbordaban por sus casi ilimitadas opciones. Pero el punto clave es ¿cuándo es fotografía y cuándo pasa a ser arte digital? Un debate con una delgada línea fácil de sobrepasar en uno u otro sentido.

Personalmente me encanta la fotografía analógica, tiene una magia que sólo los que la han probado entenderán. Pero reconozco que el digital es la opción más adecuada a estos tiempos. ¿Eso es algo malo? No, claro que no. Al menos es mi opinión. Tenemos la gran suerte de disponer de caminos infinitos para llevar a cabo cualquier acción que acerque la fotografía a nuestra forma de ver las cosas. Sólo hay que utilizarlo con sentido. Y ahí creo que está la clave. Entender el pasado para saber hacer en el presente. 

Un ejercicio sencillo

La imagen que acompaña a este post fue realizada durante un concurso de fotografía en el que no estaba permitida la postproducción. Se entregaban el Raw y el jpeg (para demostrar que así era) directamente de cámara. Así que ahora yo te propongo un juego. Haz tu fotografía siguiendo esta norma: prohibida la postproducción; y súbela a instagram etiquetando a @josealvarezfoto y te haré una pequeña crítica constructiva de la imagen. Recuerda, se trata de empezar a mejorar tu fotografía desde la base.

Aquí están los enlaces a Instagram (para que nos etiquetes) y Facebook (para que hagas comentarios). Y nos vemos la semana que viene con otra interesante entrada que te acercará a conocer un poco más a fondo los orígenes de la fotografía.