Guillaume Benjamin Duchenne. La sonrisa de Duchenne.


La sonrisa de Duchenne

¡Martes! Y como siempre, toca hablaros de la Historia de la fotografía. Bueno, o no, al menos en parte. Porque el post de hoy rompe totalmente con lo visto en las últimas semanas. Aunque no lo parezca nuestro protagonista sí tiene relación con la fotografía, pero ejercía en otra profesión muy distinta. Os voy a hablar sobre un médico: el doctor Guillaume Benjamin Duchenne; y cómo sus investigaciones tienen relación con nuestra disciplina. ¿Te quedas a descubrirlo?

Guillaume Duchenne - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía

Guillaume Benjamin Duchenne

Conocido como Duchenne de Boulogne fue un médico e investigador clínico considerado como pionero en la neurología y en la fotografía médica.

En 1833 ya experimentaba empleando la electricidad con usos terapéuticos. Y desde 1842, ya en París, pasó el resto de su vida desarrollando aplicaciones clínicas de la electricidad.

Como consecuencia de su aporte y trabajo, en el año 1851, fue reconocido y designado miembro de la Sociedad de Medicina de París.

Sus observaciones de la actividad de los músculos tanto en estado de salud como de enfermedad las recopiló en su libro De l’électrisation localisée et de son application à la pathologie et à la thérapeutique (1855) y La physiologie des mouvements (1867).

Desde 1871 estuvo manteniendo correspondencia con Charles Darwin que incluyó varias de sus fotografías en su libro The Expression of the Emotions in Man and Animals (La expresión de las emociones en el hombre y en los animales). 

La fotografía en la medicina: caminos entrecruzados

Cuando en 1839 François Arago presentó a la comunidad científica el invento de la fotografía, ya vaticinó las múltiples aplicaciones que tendría este invento incluso para la medicina.

Casi cuarenta años después (en 1878) nos encontramos con que el Hospital de la Salpêtrière de París inauguró un estudio fotográfico en lo que hoy llamaríamos departamento de neurología. Por aquel entonces dicha disciplina aún estaba en pañales y muestra de ello es que los principales doctores que hicieron uso de aquel estudio fotográfico han dado con el tiempo nombre a distintos síndromes neurológicos como el de Charcot, el de la Tourette, el de Bourneville.

La fotografía por lo tanto había encontrado un lugar de honor en la recién creada neurología. Sin embargo, es innegable que hubo un precedente en los orígenes de la fotografía en el que se inspiró. No es otro que nuestro protagonista: el doctor Guillaume Benjamin Duchenne.

La sonrisa de Duchenne

Duchenne intrigado con el tema de la electricidad, la empleó como instrumento de experimentos psicológicos. Al utilizar la corriente alterna pudo estimular con precisión un único grupo muscular cada vez. Mediante esta técnica describió diversas afecciones y localizó su origen. Entre ellas el tipo de atrofia muscular que lleva su nombre, distrofia muscular de Duchenne.

Su libro titulado Mecanismo de la fisionomía humana o análisis electrofisiológico de las pasiones aplicable a la práctica de las artes plásticas incluye una referencia a la utilidad de sus fotografías en las representaciones del rostro humano. El modelo fotográfico de sus imágenes era una persona que tenía paralizados los músculos faciales por lo que sus expresiones eran producto de las estimulaciones eléctricas. Ésta, aplicada en determinados músculos hacía que los pacientes mostrasen rostros, de asombro, miedo, alegría… 

Sus experimentos eléctricos le permitieron concluir que una verdadera sonrisa de felicidad está formada no sólo por el empleo de los músculos de la boca sino también por los de los ojos. Ese tipo de sonrisa se llama sonrisa de Duchenne.

 

El papel de la fotografía

De todos modos, pese a lo interesante de sus conclusiones Duchenne tenía un problema a la hora de demostrar sus estudios. Las reacciones de sus pacientes eran tan rápidas que no había pintor o dibujante capaz de captarlas y como tampoco era conveniente achicharrar vivos a los pacientes a base de descargas, hubo de buscar otra técnica que lo solucionase. Es entonces cuando recordó el genial invento de la fotografía, y no dudó en emplearlo para captar esos gestos de auténtico horror en muchos casos, o rozando lo místico en otros cuantos.

Por cierto ¿Sabéis quién fue el fotógrafo encargado de realizar las tomas? Pues Adrien Tournachon. Si es la primera vez que lees un artículo de Historia de la Fotografía seguro que no te suena de nada. Pero si has estado atento quizás puedas adivinarlo. En cualquier caso, lo desvelo. Se trata del hermano de Nadar.

Menudo cambio de tercio ¿verdad? La fotografía no sólo servía para captar los paisajes, las guerras o retratos de personalidades de la época. Esta vez su aplicación permitió el avance médico y sirvió de inspiración para muchos otros. Entre ellos el mismísimo Charles Darwin.

Y hasta aquí he llegado hoy la con Historia de la fotografía. Recuerda que todos los martes seguiré publicando un nuevo post y que puedes seguirnos a través de la página web o de las redes sociales. Espero que hayas aprendido algo nuevo y te espero la semana que viene. Un saludo