Gaspard-Félix Tournachon «Nadar»


Nadar. Un fotógrafo de altura

¿Preparados para conocer a nuestro siguiente personaje? ¿Cuál es su contribución a la fotografía? Sea como fuere, es martes y toca presentar a Gaspard-Félix Tournachon, más conocido como Nadar. A lo largo del post de hoy podrás conocer el origen de su pseudónimo, su llegada a la fotografía y, por supuesto, curiosidades acerca de su papel como fotógrafo relevante en la Historia de la Fotografía. Para ello tan sólo tienes que seguir leyendo. Bienvenido y vamos a ello.

Nadar

Gaspard-Félix Tournachon

Nacido en la ciudad francesa de Lyon dedicó su formación a la medicina. Sin embargo, con la quiebra de la empresa de su padre tuvo que mudarse a París en 1842. Allí se ganaba la vida como periodista y caricaturista.
 
Su ingenio y mordacidad le hicieron obtener el sobrenombre de Nadar, que deriva de tourne à dard, que viene significando tirar con dardo.
 
Los estudios
 
En 1849 entra en contacto con el mundo de la fotografía y cuatro años más tarde abre su primer estudio junto con su hermano. En él tomaba solamente dos o tres retratos por día enfatizando la expresión del modelo y logrando imágenes de gran calidad compositiva.
 
Pero fue en 1861, con la adquisición del estudio situado en Boulevard des Capucines nº35 donde años antes había estado Gustave Le Gray, cuando comenzó a imprimir varias decenas de fotografías por día y donde realizó la serie de retratos de personalidades llamada Figures Contemporaines que le catapultaron al estrellato.
 
En 1872 se hizo con su tercer estudio en el que se dedicó a retratar solamente a amigos y celebridades, alejándose de la fotografía poco a poco hasta su abandono por completo en 1880.

Phantéon Nadar y cómo llegó la fotografía a su vida

El éxito de sus caricaturas lo animó a plantearse un gran proyecto: grandes litografías de un millar de personajes célebres de la vida parisina. Conocido como el “Panthéon Nadar”, retrataba de una inmensa colección de retratos y caricaturas con personajes como Doré, Delacroix, Rossini… 
 
Con motivo de la realización del “Panteón” empezó la relación de Nadar con la fotografía. Se dejó aconsejar por el escritor Eugène Chavette (su apellido real era Vachette), amigo suyo, para comprar una cámara y realizar las caricaturas a partir de los retratos fotográficos.
Nadar - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía
Nadar - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía

El estilo fotográfico de Nadar

Los primeros retratos de Nadar siguieron la línea de los daguerrotipistas utilizando luz natural; sin embargo, pronto comenzó a utilizar luz eléctrica con el fin de obtener más detalle en los tonos de piel y tratando de revelar el carácter del retratado.
 
Mantenía unas ideas estéticas sobre cómo realizar los retratos que le alejaban de los criterios más comerciales, pero que por el contrario lo elevaban al rango artístico. En todo momento se negó a colorear los retratos, así como a practicar cualquier tipo de retoque. También renunció a la utilización de elementos de atrezzo. Nadar únicamente se sirve de la luz (modo de iluminar al modelo) y del gesto (mirada y actitud de los modelos favorecida por la relajación de los amigos fotografiados), como elementos principales de la fotografía.
 

Para ello realizó lo que denominó «foto-interviú», consistente en tomar 21 fotografías al entrevistado mientras respondía a sus preguntas, consiguiendo con ello un despliegue de gestos que de algún modo impregnaban la personalidad del personaje.

Entre las personalidades fotografiadas por Nadar se pueden mencionar a Eugéne Delacroix, Edouard Manet, Julio Verne, Gustave Doré, Alexandre Dumas, Honoré Balzac, Franz Liszt, Honoré Daumier, Charles Baudelaire, Théophile Gautier, Gioacchino Rossini y Victor Hugo en su lecho de muerte.
Nadar - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía
George Sand y Sarah Bernhardt fueron casos especiales, pues el fotógrafo francés no acostumbraba retratar mujeres.

Nadar y Julio Verne desde el aire

Una mañana de agosto de 1858, los vecinos de Le Petit Bicêtre, a las afueras de París, se sorprendieron ante la visión del globo más grande jamás construido hasta la fecha. Como no podía ser de otra forma, el aerostato se llamaba “Le Géant” -El Gigante- y el intrépido aeronauta era Nadar. Desde una altura de 80 metros y con el globo cautivo, el fotógrafo tomó unas vistas utilizando el colodión húmedo. Más tarde, el 4 de octubre de 1863 cuando logra elevarse en Champs de Mars ante la atenta mirada de unos dos mil espectadores. Esta hazaña motivó a Verne a escribir el ensayo A propósito del Gigante, publicado ese mismo año.

Su amistad y la fama de Nadar influenciarán de tal forma en Verne que no dudará en tomarlo por modelo para la creación de «Ardan», uno de los inolvidables personajes de su novela De la Tierra a la Luna. En dicho relato, los norteamericanos se proponen lanzar un proyectil a la Luna, pero es un francés quien sugiere la idea de viajar dentro de él. Este francés es Michel Ardan, anagrama de Nadar. En efecto, el novelista había creado a este personaje inspirado en él y a quien escribió una misiva: «Tengo que crear el personaje de un hombre con el corazón más generoso y el coraje más atrevido; discúlpame, pero te he tomado de modelo

Nadar - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía

Y con esto llegamos al final de un nuevo capítulo de la Historia de la fotografía centrado en Nadar. Recuerda que los martes seguiré publicando nuevos post sobre capítulos importantes para la fotografía, o que al menos me lo parecen. Para acabar hoy te animo que me sigas en redes sociales y te dejo una cita de nuestro personaje que he encontrado entre tanta imagen. ¡Hasta la próxima!

“Ahora bien en mi humilde opinión, comenzar a vivir de una forma y por las circunstancias cualesquiera, no define el futuro de nuestras vidas, quizá quedarse sin trabajo, es la clave para encontrar nuestro destino; la derrotas y los fracasos al final sólo son trampolines, a nuevos y mejores espacios en el planeta. Todo es cuestión de saber con qué y cómo nos sentimos bien, para poder así encontrar nuestra verdadera labor.” 

Nadar