Arte Egipcio. Neues Museum


Arte Egipcio

Un viaje por Berlín

La parte de Egipto es probablemente la más importante del Museo Nuevo. Contiene más de 2.500 objetos en exposición situados a lo largo de 3.600 metros cuadrados divididos en tres plantas.

Se pueden ver momias, figuras funerarias utilizadas para los rituales de enterramiento y un sinfín de objetos expuestos en un marco incomparable. Aunque, sin duda, la obra maestra del museo es el busto de la Reina Nefertiti, conservado en perfectas condiciones desde su creación en el año 1351 a.C.

 

El rostro de Nefertiti

El busto más espléndido de todos los que podéis encontrar es de la mismísima reina. La mujer que acompañó gran parte de su vida a Akhenaton y quien gobernó como par suyo. Algo difícilmente repetible en el Antiguo Egipto. En muchas de las representaciones del faraón halladas en Amarna, la reina Nefertiti se encuentra a su misma altura. Desde su hallazgo en 1912 su imagen recorrió el mundo y terminó convirtiéndose en lo que es hoy. Un icono del arte egipcio. Pero lo es más aún si el que la mira con admiración trata de saber más sobre la figura de Nefertiti.

 

Un secreto oculto

Un estudio pormenorizado del busto ha permitido descubrir que bajo el estuco donde fueron esculpidos esos rasgos hermosos está el verdadero rostro de Nefertiti. Un rostro, a fin de cuentas, humano e imperfecto. Los pómulos menos prominentes, una ligera elevación en el tabique, menor profundidad en los extremos de los párpados. Lucía, por otra parte, una deformidad tan absolutamente peregrina como es tener arrugas.

La idea de mejorar los rasgos de la reina y ajustarlos a los cánones de belleza de la época fue responsabilidad del artista Tutmosis. Él fue capaz de transformar un rostro que probablemente era hermoso en algo mucho más elevado.

 

El ojo que falta

Al principio, los arqueólogos que la encontraron dieron por sentado que se había desprendido y pusieron todo su empeño en recuperarlo. Desgraciadamente, el ojo de cuarzo no apareció. Con el tiempo, los investigadores comprobaron que la cavidad donde debía ir incrustado estaba muy lisa y no había en ella ni rastro de pegamento, que por aquella época solía ser cera de abejas. Esto resultaba muy extraño, pues significaba que el ojo no se había extraviado, sino que jamás había sido puesto en la cara de la reina.

 
Teorías e hipótesis

Numerosos relieves murales y esculturas reproducen a Nefertiti y ninguno de ellos la muestra con el ojo izquierdo lastimado. Por ello cabe deducir que el retrato escultórico de Nefertiti quedo inacabado. ¿Entonces qué pasó?

  • Ha llegado a afirmarse que el escultor pudo enamorarse de la reina, que tenía fama de seductora. Por despecho, al sentirse rechazado, se vengó desfigurando su rostro.
  • Otra hipótesis sostenía que la escultura iba a situarse en una urna de perfil y, por tanto, sólo se requería un ojo perfecto. Para los iris de los ojos se empleaba cristal de roca, caro y difícil de conseguir. De modo que no se consideró necesario colocar los dos.
  • También se afirma que el busto fue el modelo que utilizó Tutmosis para otros retratos de la reina realizados en su taller con fines didácticos. De manera que, teniendo en cuenta el valor de esas piezas de cristal, sólo se colocó el del ojo derecho, necesario para que el rostro no resultara inexpresivo.

Lo cierto es que es una verdadera lástima que no dejen hacer fotos al busto en la excepcional ubicación que le han buscado en Neues Museum. Pero estaba tan anodadado que lo intenté sin éxito. Un guardia vigilaba mis manos. Es un icono y como tal hay que asumirlo. Y por imposible que parezca, a pesar de su extrema perfección y belleza, el busto pudo considerado en la época como una escultura menor, de poca importancia. Esto se deduce porque nadie se preocupó de llevarla consigo cuando Amarna y el taller de Tutmés quedaron abandonados.

 

No todo es Nerfertiti

El Neues y su colección de Arte Egipcio guarda muchas más obras maestras del arte egipcio. Al fin y al cabo, entre la expedición de Lepsius, los regalos del fatuo Mohamed Alí y los hallazfos en Tell El Amarna de Ludwing Bochard (entre ellos la famosa Nefertiti), la presencia internacional del Neues Museum es sobresaliente.

 
Estatua de Sen-en-mut

La estatua cubo de Sen-en-mut en la que también aparece la cabecilla de Neferure, la hija de la gran faraona, es muy conocida. Se talló en granito negro hacia 1470 aC y fue hallada muy posiblemente en Karnak. La condición de princesa de Neferure se la concede la trenza y el ureo (la cobra que simboliza el poder faraónico) en el tocado. Fue el propio Sen-en-Mut quien en un alarde innovador sugirió la si presencia en su propia estatua cúbica, algo inusual para la época. Se trata de un símbolo del poder que llegó a tener el mayordomo real antes de su desaparición de la historia.

 
Reina Tiy

Al lado está el pequeño pero muy potente retrato escultórico de la cabeza de la Reina Tiy. Era esposa de Amenhotep III, padres a su vez de Amenhotep IV, quien se convertiría en el faraón hereje más famoso: Akhenatón. El retrato, en madera de tejo, (hacia 1355 aC) es de reducidas dimensiones pero transmite el poder que debía representar la reina, que mira fijamente. 

Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio
Live your Life - Descubre Berlín - Neues Museum - Arte Egipcio

Fotografía de destino

Tour Eiffel
París
Minnewater
Brujas
Muelles Graslei & Korenlei
Gante
Puerta de Brandenburgo de Berlín
Berlín
Praga - José Álvarez Fotografía
Praga
Parlamento de Budapest
Budapest
Ringstrasse de Viena
Viena
Venecia
Florencia - El Duomo - José Álvarez Fotografía
Florencia
Coliseo - Roma - José Álvarez Fotografía
Roma
Milán - José Álvarez Fotografía
Milán
Mirador Jardim do Morro - Oporto - José Álvarez Fotografía
Oporto