Onze Lieve Vrouwekerk de Brujas


Onze Lieve Vrouwekerk

Un viaje por Brujas

La Iglesia

Onze-Lieve-Vrouwekerk o La Iglesia de Nuestra Señora es uno de los puntos fuertes de Brujas.

Su fachada es peculiar: medio iglesia, medio fortaleza. Curiosamente, la iglesia tiene espacios generosos a su alrededor para que la puedas mirar desde la distancia adecuada, menos en su fachada principal, que queda un tanto encajonada en una calle estrecha junto a la entrada del Hospital. La torre, en cambio, puedes verla en todo su esplendor tanto desde los laterales como, sobre todo, desde la parte de atrás de la iglesia. Mide más de 120 metros de altura. 

Es uno de los edificios de ladrillo más altos del mundo, y está ahí desde el siglo XIII. La iglesia tiene dos entradas (que están en sus dos fachadas laterales). La del lateral izquierdo es la entrada general al templo. La del lateral derecho da también acceso al templo, pero a la parte en la que están sus más ilustres fantasmas.

Aquí te vas a encontrar con Miguel Ángel (el de la capilla Sixtina, la Pietà o el David…), vas a saber algo más de Felipe el Hermoso y vas a conocer a su madre, María de Borgoña. Todos están allí… al menos en parte…

 

El misterio de la Madonna de Miguel Ángel 

Es conocida en todo el mundo como La Madonna de Brujas. Es la única de las obras de Miguel Ángel que salió de Italia durante su vida, y desde el comienzo despertó una extraña fascinación. Y algo debe de tener porque tanto Napoleón como Hitler se apoderaron de ella. Se trata de una escultura en mármol de Carrara, algo más pequeña que si fuese de tamaño natural. La realizó en 1504, justo después de la Pietà que hay en el Vaticano y al mismo tiempo que hacía el David que está en Florencia. De hecho, la cara de la Virgen es la misma que la de la Pietà del Vaticano.

  • ¿Qué hace aquí esta obra?

El asunto no está muy claro. Parece que Miguel Ángel había hecho la escultura para la tumba del Papa Pío II en la Catedral de Siena, en la Toscana, pero el proyecto no llegó a cuajar y la pieza había quedado de alguna manera suelta. Justo en ese momento dos ricos mercaderes de Brujas que hacían negocios en Florencia vieron la escultura y quedaron fascinados. ¿Qué ocurrió? No lo sabemos, pero lo cierto es que, con el beneplácito del artista, la obra acabó en un mercante flamenco rumbo a Brujas para acabar en Onze-Lieve-Vrouwekerk. Miguel Ángel nunca lo había hecho antes y nunca más volvería a hacerlo.

  • La mirada

La obra está pensada para mirarla desde una determinada posición. Desde la izquierda y además, agachado. No es un capricho del artista. Es que Miguel Ángel diseñó la obra para Siena. Y allí iba a estar colocada a unos 8 metros de alto para ser contemplada desde este ángulo. Si la miras así podrás entender mejor dos elementos claves: la mirada de la Virgen y la aparente desproporción de la figura del niño.

Cuando contemplas la figura de frente parece como si la Virgen rehuyese tu contacto. Pero si cambias de posición descubres que es un mirada directa a la persona que está ahí. Con una expresión que mezcla por un lado tristeza pero al mismo tiempo serenidad. Es una expresión absolutamente humana. Hay incluso quien ve en ese mohín de los labios algo parecido a la sonrisa de la Gioconda; una expresión muy sutil.

 

Dos tumbas y un corazón

María de Borgoña es un personaje de leyenda, a pesar que murió muy joven. Fue Condesa de Flandes antes de cumplir los 20 años, y cinco años después moría en un accidente cuando practicaba su afición favorita: la caza con halcones. Su caballo tropezó, cayó sobre ella y le produjo heridas que acabarían con su vida unos días después.

Los libros de Historia dicen que la muerte de María de Borgoña supuso el fin del esplendor de Brujas y el comienzo de su lenta muerte. Eso ha acrecentado su leyenda. Fue enterrada aquí, en Onze-Lieve-Vrouwekerk, e hicieron para ella una espléndida tumba, refinada como lo era Brujas en ese tiempo.

  • Su pequeño tesoro

    Hoy, el interior de su tumba guarda un tesoro: una pequeña caja de plomo en la que está el corazón de su hijo, Felipe el Hermoso. Felipe, como su madre, también murió joven. Y también se convirtió en un personaje de leyenda al protagonizar una intensa  historia de amor y desamor con su esposa Juana la Loca. Felipe murió en España, en Burgos, cuando sólo tenía 27 años y acababa de ser nombrado rey consorte de Castilla. Su cuerpo padeció un largo y tortuoso viaje que duró varios meses hasta que fue enterrado en la catedral de Granada

    Hoy sigue descansando allí, al lado del de su esposa, que nunca se desprendió de su recuerdo. Pero, como en un guiño al destino, junto a su esposa, no está su corazón. No lo estuvo en vida ni tampoco tras su muerte. Porque justo después de morir, sus ayudas de cámara habían extraído su corazón y, con la complicidad de su hermana, Margarita de Austria, consiguieron embarcarlo rumbo a Brujas para que descansara para siempre junto a su madre. Así llegó hasta Onze-Lieve-Vrouwekerk, y aquí continúa.

  • Dos épocas, dos mundos

    Al lado de la tumba de María de Borgoña está la de su padre, Carlos el Temerario, que curiosamente se hizo 60 años después, porque su cuerpo había sido inicialmente enterrado en Francia. La diferencia de años se nota en las dos tumbas, y tiene más mensaje del que pueda parecer a simple vista. En ellas está escrito el destino de Brujas. La de María representa el esplendor y el orgullo de Brujas. Es de estilo gótico, es refinada, delicada y con una auténtica pasión por el detalle. La de Carlos en cambio habla de la decadencia de la ciudad. Fue encargada desde España y la pagó su tataranieto Felipe II desde El Escorial. Para entonces Brujas había perdido su libertad… aunque había contribuido a crear la dinastía más poderosa que habían conocido los siglos.

Live your Life – Brujas – Onze-Lieve-Vrouwekerk
Live your Life – Brujas – Onze-Lieve-Vrouwekerk
Live your Life – Brujas – Onze-Lieve-Vrouwekerk
Live your Life – Brujas – Onze-Lieve-Vrouwekerk
Live your Life – Brujas – Onze-Lieve-Vrouwekerk

Fotografía de destino

Tour Eiffel
París
Minnewater
Brujas
Muelles Graslei & Korenlei
Gante
Puerta de Brandenburgo de Berlín
Berlín
Praga - José Álvarez Fotografía
Praga
Parlamento de Budapest
Budapest
Ringstrasse de Viena
Viena
Venecia
Florencia - El Duomo - José Álvarez Fotografía
Florencia
Coliseo - Roma - José Álvarez Fotografía
Roma
Milán - José Álvarez Fotografía
Milán
Mirador Jardim do Morro - Oporto - José Álvarez Fotografía
Oporto