Paul Strand: el surgimiento de la fotografía directa


PAUL STRAND

¿Preparado para un nuevo artículo sobre la Historia de la Fotografía? Hoy te voy a presentar a un fotógrafo que comenzó muy joven su relación con la cámara. La corriente pictorialista presente en esa época pronto dejó paso a un lado más íntimo y personal en la fotografía de Paul Strand. Quizás sean imágenes más directas, más humanas y eso hace que tengan un carácter especial. Pero no quiero avanzarte demasiado porque hoy la lectura va a ser intensa. ¿Me acompañas?

Paul Strand - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía

Los orígenes de Paul Strand

El 16 de octubre de 1890 nace en Nueva York Nathaniel Paul Stransky. Hijo de un vendedor de vajillas de menaje del hogar procedente de la región de Bohemia en lo que hoy se conoce como República Checa.

Algunos años más tarde, asentados Upper West Side de Manhattan, el apellido familiar cambió a Strand. Allí su padre le regaló una cámara Brownie (1905) dando por iniciado su afición a la fotografía.

 

La influencia de la escuela

Estudió en la Ethical Culture School, una escuela privada de tendencia progresista de Nueva York cuya misión era la de educar a los pobres. Matriculado en la asignatura de Estudio de la Naturaleza y Fotografía, que imparte Lewis W. Hine, visitan la galería de Alfred Stieglitz (Little Galleries of the Photo-Secession) en el número 291 de la 5a Avenida. Allí es donde Strand conoce la obra de Robert Adamson y David Octavius Hill o Julia Margaret Cameron, entre otros. Y de esta forma decide abandonar la escuela en 1908 y convertirse en fotógrafo, uniéndose al Camera Club de Nueva York. 

Los fracasos como impulso

En 1909 dedica un año a trabajar en la tienda de su padre como ayudante para generar algunos ahorros. Sin embargo, pronto intentó ganar dinero con su afición. Utilizó el dinero acumulado para viajar por Europa durante casi seis semanas con la intención de tomar fotografías y venderlas a los turistas estadounidenses, pero no tuvo éxito. Así que en 1912 vuelve a Nueva York para hacerse retratista.

Desde entonces y hasta 1915 visitaba a menudo la galería 291 para contemplar la nueva pintura europea. Gracias a estas visitas, Paul Strand fue influido en su fotografía desde el pictoralismo de foco blando hacia la abstracción. Se dice incluso que le pide a Stieglitz una crítica de sus trabajos, entre los que se incluye el estudio de un paisaje (1914) y éste le recomienda que reduzca la apertura del diafragma para lograr mayor precisión y riqueza en sus texturas.

En marzo de 1916 organiza su primera exposición individual y lo hace en la galería de Stieglitz, ya conocida como la 291 Gallery, Photographs of New York.

«Fue en 1915 cuando yo realmente me convertí en un fotógrafo. Hasta entonces, los progresos realizados habían sido resultado de un proceso penoso y lento – ocho años de aprendizaje, con frecuentes fracasos y muchos desánimos-. Pero, inesperadamente, llegó ese extraño salto hacia un conocimiento y una seguridad mucho mayores.»

La fotografía directa de Paul Strand

A partir de ese momento exploró el potencial de la fotografía como instrumento de superación de la visión humana a través de retratos íntimos y detallados, y de la captación de matices en formas mecánicas y naturales. Desde la década de 1930, en sus diversos viajes al suroeste de Estados Unidos, Canadá y México desarrolló proyectos centrados en comunidades específicas, estudios de pueblos a través de sus gentes y de los elementos culturales que los identifican.

Para ello, al fotógrafo se le ocurre adherir un falso objetivo en la cámara para poder fotografiar pasando inadvertido, y fotografía a varias personas por la calle sin ser visto.

“Yo sentía que todos eran gentes golpeadas por la vida, individuos extraordinariamente interesantes, nobles incluso”

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El viaje de Paul Strand a Nuevo México

Durante las décadas siguientes viajó incesantemente motivado por su interés en ampliar el papel de la fotografía. Nuevo México, lugar donde residió durante dos años fue el lugar perfecto para investigar sobre la capacidad de la cámara de ilustrar el paso del tiempo y capturar las cualidades específicas de un lugar a través de sus edificios abandonados. Además, muestra también su vuelta hacia un tema central: el retrato de sujetos anónimos.

Este periodo en el extranjero le influyó profundamente, intensificando su compromiso con la política de izquierdas. Muchas de las obras del momento muestran una profunda empatía con el lugar y sus gentes.

Paul Strand - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía
Paul Strand - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía
Los fotolibros de Paul Strand

En la década de 1940 los libros se convertirían en la forma preferida de Strand de mostrar su obra, pues le permitían aunar la capacidad expresiva de la fotografía y la narrativa del cine. El libro supuso para Strand un hito que ofrecía una colaboración artística a escala mucho menor que el cine, pero que podía llegar a un público igualmente amplio. En cada uno de sus fotolibros colaboraba con un escritor que redactaba o editaba textos que concordaran con sus fotografías. Strand tenía expectativas muy altas con respecto a la reproducción de sus fotografías, y los libros se publicaban en pequeñas ediciones a un coste muy alto.

Nueva Inglaterra

Paul Strand recurre a la historia cultural del lugar para transmitir una idea del pasado y del presente que sugiera una lucha incesante en pro de la democracia y la libertad individual. Este trabajo. acabado en 1950 y materializado en la publicación Time in New England refleja su compromiso político. Ese mismo año se muda a Francia con motivo del creciente sentimiento anticomunista en EEUU. Similares inquietudes encontramos en su proyecto realizado en Francia y publicado en 1952 en La France de profil 

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Luzzara

En Luzzara (Italia) dirigió su atención a las realidades cotidianas de un pueblo norteño que se recuperaba de las miserias de la guerra y el fascismo. Este trabajo se centra en imágenes de los vecinos del lugar y satisface su vieja aspiración de crear una importante obra de arte en torno a una sola comunidad. Las fotografías dieron lugar al libro Un Paese: Portrait of an Italian Village (1955); acompañado de un texto de Cesare Zavatini. Un Paese es, de un modo sencillo pero profundo, un libro sobre la vida cotidiana.

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Ghana

En 1963, Paul Strand viajó a Ghana por invitación de Kwame Nkrumah, primer presidente tras el final del dominio británico. Fascinado por la incipiente democracia del país, estaba entusiasmado por la oportunidad de fotografiar un lugar que experimentaba a gran velocidad un relevante cambio político y modernización. Apreciaba los esfuerzos de una nación recién independizada por trazar un futuro que convivía junto a los aspectos tradicionales de la cultura propia. En este proyecto, el retrato tuvo una esencial presencia. Sus fotografías del país se publicaron en 1976 en Ghana: An African Portrait.

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Paul Strand - Ghana - Historia de la Fotografía - José Álvarez Fotografía
Una reflexión para los fotógrafos

En mi búsqueda de material relevante sobre Paul Strand que debiera ser contado me encontré con una carta dedicada a los estudiantes de fotografía. Quizás podría haber pensado que era demasiado largo para leerlo. O simplemente haberlo descartado para no hacer un post demasiado largo. Pero si has llegado hasta aquí debes tomarte unos minutos para entender sus palabras y así poder disfrutar del aprendizaje de la fotografía.

“Todos somos estudiantes. Algunos durante más tiempo que otros. Cuando dejéis de ser estudiantes, puede que dejéis de estar vivos en lo que concierne al sentido de vuestro trabajo. Por lo tanto hablo de estudiante a estudiante. Quiero deciros, pues, que antes de dedicar tiempo a la fotografía (que por otro lado os tomará mucho) pensad hasta qué punto ésta es importante para cada uno de vosotros.

Si lo que realmente perseguís es pintar o algo más, entonces no fotografiéis. Salvo que se trate de pura diversión. La fotografía no es un atajo para llegar a la pintura, para llegar a ser artista o para cualquier otra cosa. Por otro lado si la cámara y sus materiales os fascinan y motivan vuestra energía y vuestro respeto, aprended a fotografiar. Descubrid primero qué puede hacer la cámara y los materiales sin interferencia alguna. Únicamente con vuestra propia visión. Fotografiad un árbol, una máquina, una mesa, cualquier trasto viejo; hacedlo una y otra vez modificando la luz. Observad lo que registra vuestra película, descubrid los resultados que se obtienen con los distintos tipos de papel y gradaciones. Las diferencias de color que pueden obtenerse utilizando uno u otro revelador y en qué forma estas diferencias cambian la expresividad de la imagen. El campo es ilimitado, inagotable, sin salir de las fronteras naturales del medio. En resumen trabajad, experimentad y olvidaros del pictorialismo y de otras palabras en mayor o menor grado carentes de sentido.

Ved libros de autor, exposiciones, por lo menos conoceréis lo que han hecho los fotógrafos. Y observad también críticamente lo que se este haciendo en general y lo que cada uno de vosotros realiza ahora. Algunos han dicho que Stieglitz tenía fuerza porque hipnotizaba a sus modelos. Id y mirad lo que ha hecho con sus nubes; descubrid si sus poderes hipnóticos se extendían también sobre los elementos. Observad todas estas cosas. Ved qué significan para vosotros; asimilad lo que podáis y olvidaros del resto. Sobre todo mirad las cosas que os rodean, vuestro mundo inmediato. Si os ponéis vivos, significará algo para vosotros, y si os interesáis lo suficiente por la fotografía y sabéis como usarla querréis fotografiar ese significado.

Si permitís que la visión de otra gente se interponga entre el mundo y vuestra propia visión conseguiréis algo ordinario y sin sentido: una fotografía pictorialista. Pero si conserváis esta visión clara, conseguiréis algo que por lo menos será una fotografía con vida propia, al igual que un árbol o una caja de cerillas, siempre que creáis que estas cosas tienen vida propia. Para conseguir esto no existen atajos, formulas, ni reglas; únicamente en todo caso las que rigen la vida de cada uno. Sin embargo, es necesaria la autocrítica más rigurosa y el trabajo constante. Pero primero aprended a fotografiar. Para mí esto constituye ya un problema sin fin.”

¡Uy! Sin darme prácticamente cuenta puede ser que haya escrito uno de los artículos más extensos de la Historia de la Fotografía. Y es que investigar sobre Paul Strand ha sido bastante divertido por la cantidad de información que he tenido que contrastar, seleccionar y redactar. Pero creo que ha merecido la pena por la calidad del contenido que tenéis aquí arriba. Sólo espero que a vosotros también os sirva para seguir aprendiendo.

Así que gracias por acompañarme un martes más y espero verte por aquí la próxima semana. Ahora toca disfrutar de un tiempo de descanso. ¡Nos vemos!