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SINT MICHIELSKERK

Sint Michielsklerk o Iglesia de San Miguel es actualmente una de las más antiguas de la ciudad. Data del siglo XII según los documentos históricos de la ciudad. Aunque un incendio obligó a su reconstrucción.

La torre de la Iglesia de San Miguel tenía que alzarse sobre las otras, pero la historia decidió lo contrario: este “monumento de la victoria” que tenía que haber alcanzado una altura de 134 metros se quedó en unos escasos 24. En 1828, la torre inacabada recibió una terminación plana.

La iglesia posee numerosos cuadros y esculturas; entre ellos destaca el Cristo en la Cruz de Antonio Van Dyck.

GRASLEI & KORENLEI

La historia

Hacia la mitad de la Edad Media, en Europa la mayor parte de la gente vivía en el campo. Eran trabajos como siervos de los señores feudales. Pero en Gante las cosas eran muy distintas. Sus habitantes habían conseguido crear una de las primeras ciudades del continente.

Todo fue gracias a este puerto que tienes delante. O mejor, gracias a la riqueza que obtuvieron fabricando los más espectaculares tejidos que se habían conocido nunca: los preciadísimos paños de Flandes, que desde estas aguas llegaban a todos los rincones del continente.

El señor de la ciudad era el Conde de Flandes. Pero quienes estaban al frente de toda esta actividad comercial eran los “burgueses”. Ellos compraban la lana, dirigían la producción y luego la vendían en las cuatro esquinas de Europa. Así, pronto acumularon una enorme riqueza. Y, al ser tan ricos, no estaban dispuestos a someterse a los caprichos de los nobles. Esto, lógicamente, causó constantes conflictos a lo largo de los siglos, y fue forjando la personalidad de la ciudad: emprendedora y testaruda.

 

 

Los muelles

El puerto son en realidad dos muelles: el Muelle del Grano (el Korenlei) y el Muelle de las Hierbas (el Graslei). Esto era un auténtico ir y venir de barcos. No sólo transportaban lana y tejidos. También traían madera, vino, trigo… Todo lo que necesitaba una ciudad de más de 60.000 personas.

SINT NIKLAASKERK

La plaza del Mercado del Grano, justo a la espalda del puerto, es la otra cara la de historia. Aquí había viviendas y las casas de otros gremios que no necesitaban estar junto a los muelles. Pero sobre todo, estaba su iglesia, la iglesia de los burgueses: San Nicolás… ¿o tal vez la iglesia de Santa Claus?

 

Sint Niklaaskerk o iglesia de San Nicolás 

Desde fuera es muy llamativa, con esas pequeñas torres con sus tejados puntiagudos que le dan cierto aspecto de castillo de cuento. Y es que es una iglesia llena de recovecos, de historias con doble significado.

La iglesia es como si fuese un espejo de la propia vida de la ciudad. Potente y orgullosa, pero con una larga y dura historia por sobrevivir. Hace ya 400 años aparecieron serios problemas de construcción. El terreno original era pantanoso y con los siglos ha ido desestabilizando toda la construcción.

La visita al interior no te va a dejar indiferente. Fue saqueada durante las guerras de religión cuando los españoles gobernaban estas tierras (en 1566). Y los iconoclastas destruyeron prácticamente toda la decoración. El resultado es un interior absolutamente austero aunque, eso sí, inundado de luz gracias a los enormes ventanales.

 

¿La iglesia de Santa Claus?

Esta iglesia está dedicada a San Nicolás de Bari que ,como ya sabes, era protector de marinos y comerciantes. Vivió hace casi 1700 años en lo que hoy es Turquía, y durante siglos fue muy venerado en los antiguos Países Bajos, tierra de comerciantes y marinos. Desde la Edad Media se le veneró también como protector de los niños, y se convirtió en tradición, en el día de su onomástica, entregar regalos a los más pequeños.

HET BELFORT

El Het Belfort Van Gent en neerlandés o Campanario de Gante es el símbolo de las libertades de la ciudad. Desde su punto más alto el dragón dorado vigila durante el día y la noche.

Estás en el verdadero corazón político de Gante. Y, como ya has adivinado, aquí vamos a hablar de libertades… y de su pérdida. Si las plazas anteriores eran el símbolo del trabajo y el dinamismo de estos burgueses, mercaderes y artesanos, esta plaza es el símbolo de las libertades… Pero al mismo tiempo -y justo por eso- fue también el lugar donde de llevó a cabo el mayor acto de humillación que haya sufrido nunca la ciudad.

 

La historia

Cuando un conde daba a una población el derecho a constituirse en ciudad, le otorgaba unas libertades y le daba el derecho a levantar una torre e instalar en ella una campana. La torre los protegía pero, sobre todo, era la mayor muestra de las libertades conseguidas.

Las campanas avisaban si llegaban invasores o si había fuego; pero también convocaban a los vecinos, anunciaban ejecuciones o avisaban de la salida y de la puesta del sol, de la apertura y cierre de los mercados… En fin, marcaban verdaderamente la vida de la ciudad. Por eso esas torres y esas campanas se convirtieron en los mayores símbolos de las libertades adquiridas. Y por eso las ciudades rivalizaban por levantar las torres más espectaculares. Ésta se empezó a construir en 1313.

 

  • La cámara secreta

En la cámara secreta vas a descubrir el corazón del Het Belfort Van Gent. La sala inferior es una cámara secreta de la que muy pocos conocían su existencia. Y era una auténtica sala del tesoro, porque en ella se guardaba lo que la ciudad tenía de más preciado: las cartas en las que se concedían los privilegios y libertades que fueron consiguiendo.

Se colocaron aquí en 1402. Se guardaban en  enormes cofres atados con cadenas al suelo. La sala estaba protegida por gruesas puertas con varios cerrojos y sus llaves las guardaban los principales gremios, por lo que sólo podían abrirse en presencia de todos ellos. El Belfort era a la vez el guardián y el símbolo de sus libertades.

Como ves, aquí se guardan hoy cuatro guerreros de piedra. Durante mucho tiempo estuvieron en el exterior, en las cuatro esquinas de la parte superior de la torre, y  representaban la determinación de la ciudad para defender sus libertades. Con el tiempo se  fueron deteriorando y hoy sólo queda uno. El superviviente está aquí, junto con las réplicas de los otros tres.

 

  • El Golden Draak

En 1377, cuando se terminó de construir la torre, se remató en lo más alto con un dragón dorado. Como si fuera el guardián del tesoro que atemorizase a quienes intentasen amenazar sus libertades.

Era de hierro recubierto de cobre dorado y tenía un dispositivo que le permitía echar fuego por la boca. Un remate espectacular para una construcción auténticamente única.

De hecho, una de sus famosas cervezas que recomiendo probar es la Golden Draak.

 

  • Roeland, la campana de Gante

Continúa la ascensión y llega a otro de los lugares míticos de la historia de Gante. Las campanas. Ya viste el papel que tenía la campana en la defensa de la ciudad. Y precisamente por ello no tardó en convertirse en un símbolo de su autonomía.

En Gante su campana llegó a ser uno de los habitantes más importantes de la ciudad. Y más que un objeto, llegó a convertirse en un mito. Se llamaba Roeland y fue colgada en 1325. Gante creció al amparo del sonido grave de Roeland.

No te será difícil, pues, imaginar lo que debieron sentir cuando Roeland fue descolgada 200 años después en el mayor acto de humillación que haya sufrido nunca la ciudad. Y lo peor de todo es que quien lo ordenó fue el más ilustre de los ganteses: el emperador Carlos V. Pero por el momento vamos a dejar a un lado esa historia, porque ya tendrás ocasión de conocerla en próximas entradas.

Pero lo que no logró apagar Carlos V fue el espíritu de Roeland, y en 1659 su metal fue fundido, junto con el de otras campanas, para hacer un nuevo carillón. La nueva Roeland. Y así durante otros 200 años… hasta que el destino le jugó una mala pasada.

Esta vez el “culpable” fue el progreso. En 1913 Gante organizó una Exposición Universal y, como gran novedad, se incorporó a la campana un dispositivo para que fuese accionada por medio de electricidad. Pero con tanto ajetreo eléctrico la campaña acabó por romperse.

 

  • El carrillón

Te habrás dado cuenta de que la historia del Het Belfort Van Gent es la de un permanente renacer. Las cosas se desgastan, se deterioran y a veces incluso se destruyen, pero para los ganteses eso sólo significa una cosa: hay que construirlas de nuevo.

Es ese mítico afán de supervivencia que empapa cada rincón de la ciudad y que en esta torre se siente a cada paso. Así ocurre en el piso superior, donde está el tambor del carillón. Es como si fuera una enorme caja de música.

El primer tambor se puso en 1377 y era de madera y sólo tocaba una melodía. Luego vinieron otros hasta llegar al actual. Funciona cada 15 minutos, y cada viernes y domingo a las 12 hay un concierto de carillón. Quédate a verlo funcionar y vívelo desde dentro.

SINT BAAFSKATHEDRAAL

Sint Baafskathedraal

La Catedral de San Bavón fue levantada sobre las ruinas de la antigua iglesia románica de San Juan Bautista. Sin embargo, del Románico sólo queda su cripta, pues el resto de elementos que la componen pertenecen al Gótico. Se construyó durante los siglos XIV, XV y XVI y debe su nombre a San Bavón, el patrón de Gante. 

Tiene una gran torre central de casi 90 metros de alturaSu altar mayor, donde se representa a San Bavón, está hecho con mármol de Carrara y madera de roble. Y su cripta, que data nada menos que del siglo X guarda el Tríptico del Calvario de Van der Goes.  Pero el protagonista indiscutible de la visita a la Catedral de San Bavón es el políptico de La Adoración del Cordero Místico, de los hermanos Van Eyck y considerada una de las obras más representativas de la pintura medieval y de la Historia del Arte en general.

 

  • La Adoración del Cordero Místico

El retablo la Adoración del Cordero Místico, también es conocido como Altar de Gante. Se trata un políptico de doce tablas al óleo iniciado por Hubert y acabado por Jan van Eyck, por encargo de Joos Vyd y su esposa, Elisabeth Borluut. Fue pensado para la iglesia de San Juan de Gante (actual Catedral de San Bavón), donde aún permanece.

Abierto mide 340 x 440 cm, siendo uno de los retablos de mayores dimensiones del norte de Europa en el siglo XV.

El tema central es la narración bíblica sobre la redención del hombre por el sacrificio de Jesús. Ofreciendo una lectura de la Teología cristiana desde la Anunciación (en su exterior) hasta la Adoración del Cordero (en su interior).

Normalmente se mostraba cerrado, pero en las festividades se abría, dejando a la vista los colores vibrantes del interior.

 

  • La obra de arte más robada de la historia

El retablo de Gante tiene una historia material compleja, pues se trata de una obra de arte muy codiciada que ha sido botín de guerra, ha sufrido quemaduras y amputaciones, fue falsificado, censurado por las autoridades, vendido en el mercado negro, perdido y recuperado, perseguido por Napoleón y por Hitler y localizado y puesto a salvo por agentes dobles austriacos.

 
1566. Un escondite para salvaguardarlo

El políptico fue desmontado del altar de la catedral de Gante para poder ponerlo a salvo de los ataques iconoclastas calvinistas. Durante unos años se mantuvo oculto en el Ayuntamiento de la ciudad.

 

1800. Las conquistas de Napoleón

El retablo cayó en manos de las tropas napoleónicas como trofeo de guerra. Los paneles laterales se fragmentaron y vendieron. Por su parte, los paneles centrales del altar tuvieron como destino el Museo del Louvre. Más tarde, una vez vencido Napoleón, los paneles volvieron a la Catedral de Gante.

 

1816. La venta por partes

El vicario de San Bavón vendió algunos de los paneles laterales. Acabaron en manos de Edward Solly, coleccionista inglés que los trasladó a Berlín.

 

1821. El Tratado de Versalles lo devuelve a Gante

Federico Guillermo III, rey de Prusia, compró la colección de Solly. Los paneles del retablo de Gante se expusieron en el Museo Kaiser Friedrich de Berlín. Más tarde, después de la I Guerra Mundial, la iglesia de Gante recuperó los paneles laterales, gracias al Tratado de Versalles (1919). Éste obligaba a Alemania a devolver esta y otras obras como reparación de guerra a sus legítimos propietarios.

 

1934. El robo que aún sigue sin resolverse

Uno de sus paneles inferiores, el que representa a Los Jueces Justos  fue robado la noche del 10 de abril de 1934 de la Catedral de San Bavón. El ladrón era un desconocido. Se cree que fue autoría de Arsène Goedertier. Meses más tarde confesó antes de morir que él sabía donde estaba Los Jueces Justos, pero no lo desveló. Todavía no se ha recuperado la tabla original. En 1945 se sustituyó por una copia.

 

1940. Hitler y los mitos del retablo.

Durante la II Guerra Mundial, el Altar de Gante se enfrentó al expolio nazi. Ha sido la prueba más importante de su larga historia. El simbolismo de la obra atrajo poderosamente a Hitler. Anhelaba tener en su poder el políptico, ya que estaba convencido que en él se escondía un mapa para encontrar los conocidos como Arma Christi. Esto es, los instrumentos que fueron utilizados en la pasión de Cristo, y que él creía eran fuente de poderes ocultos y sobrenaturales. De hecho, en el panel central del retablo podemos observar que los ángeles que rodean el trono del Cordero los llevan en sus manos: la lanza, la cruz, la corona de espinas…

 

VRIJDAGMARK

La plaza de los viernes es el auténtico “kilómetro cero” de la ciudad. Conserva edificios de casi todos los siglos de su historia y, a diferencia de otras, es la plaza de todos: de los nobles, de los burgueses, de los obreros, de los artistas…

 

Historia

Desde aquí se hacían las proclamas. Cada vez que había un nuevo conde, venía aquí y se le leían los privilegios de la ciudad. También se celebraban los grandes espectáculos públicos, se organizaban torneos (el propio emperador Carlos V participó en alguno) y aquí llevó a cabo sus mayores ejecuciones el Duque de Alba. Y, por supuesto, se sigue celebrando el mercado de los vierne y un interesante “brocante” los sábados y los domingos por la mañana. No te lo pierdas.

 

En la actualidad

Hoy apenas quedan edificios de la época medieval, pero hay uno que aún sigue en pie. Es el Toreken. Búscalo. El Toreken era el edificio del gremio de los curtidores. Tiene una torre con una campana desde donde se anunciaba la apertura y el cierre del mercado. Hoy es la sede del Centro de la Poesía. Sobre ella hay una veleta con una figura muy popular en las historias de caballeros medievales: el hada Melusina, una mujer condenada a convertirse en sirena (con cola de serpiente) todos los sábados. Búscala mirándose eternamente en su espejo.

 

PATHERSOL

El Patershol, en algunos momentos de la Historia, había vivido buenos tiempos. Pero desde el siglo XIX, con el desarrollo de la industria, se convirtió en el barrio de los trabajadores menos favorecidos y se fue convirtiendo en una zona de calles estrechas y viviendas insalubres. Todo cambió en la segunda mitad del siglo XX, cuando un aire nuevo entró en el barrio con la llegada de restaurantes y un ambiente entre pueblerino y cosmopolita.

 

Un barrio para perderse y cenar

Nos damos cuenta por su suelo empedrado. Con los adoquines quizás más desgastados que los que encontramos en el centro. Y por sus calles estrechas con las tradicionales casitas de poca altura. La iluminación tenue de la noche le da un aspecto muy acogedor. Y su olor a brasas nos hace rugir el estómago. Actualmente éste es un lugar perfecto para ir a cenar. Encontramos multitud de restaurantes que ofrecen comidas de todas las culturas y nacionalidades posibles.

 

GRAVESTEEN

Historia

El Gravesteen o Castillo de los Condes de Flandes fue construido sobre una antigua fortaleza que, en tiempo de vikingos, no fue suficiente para detener a los temidos invasores.

Estas incursiones dejaron una profunda huella en la ciudad. La fortaleza se reconstruyó y se amplió varias veces, pero aún tardó casi 300 años en convertirse en un verdadero castillo. Fue en 1180 y lo ordenó levantar el conde de Flandes. Su nombre: Felipe de Alsacia.

El conde, hombre de otro tiempo, era el prototipo de noble guerrero, ambicioso, intrigante, batallador y un tanto romántico. Con el dinero obtenido gracias a los impuestos se marchó a las Cruzadas. Tras volver y levantar el castillo a semejanza de lo visto, marchó de nuevo hacia las Cruzadas. Esta vez junto a Ricardo Corazón de León. Ninguno de los dos regresó vivo.

 

Un mito que une Brujas y Gante

Pero Felipe no sólo trajo de Tierra Santa el modelo para el castillo que iba a levantar en Gante. También trajo una historia que le había cautivado. Estaba en un misterioso manuscrito y se la entregó al escritor de la corte para que la diese forma. El escritor se llamaba Chrétien de Troyes, que acabaría pasando a la Historia como uno de los más importantes escritores medievales y el primer novelista de la literatura francesa.

El caso es que, justo al mismo tiempo que se colocaban las primeras piedras del castillo, Chrétien comenzó a escribir los primeros versos de una obra que tituló Perceval. Unos años después, Chrétien de Troyes fallece, dejando la obra inacabada con más de 9000 versos. Y lo más importante, dejando un resquicio para un mito.

 

Perceval y el Santo Grial

La historia transcurre en la corte del Rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda. El joven Perceval había nacido en los bosques, pero quería ser caballero. Consigue que lo acepten como aprendiz junto a varios de ellos y poco a poco va forjando una fuerte personalidad.

Uno de sus viajes iniciáticos le conduce al castillo del Rey pescador, que se encontraba muy enfermo. Allí, unos sirvientes lleva un grial adornado de piedras preciosas que parece tener propiedades milagrosas pues mantiene vivo al rey. Perceval queda muy intrigado, pero no se atreve a preguntar. Como caballero, todavía tiene dudas sobre cuándo conviene hablar y cuando es mejor callar.

Al día siguiente decide salir de dudas, pero ya es tarde. En el castillo parece no haber nadie como por arte de magia y sus obligaciones como caballero le hacen reanudar su marcha, dejando tras de sí, un misterio que muchos escritores han intentado desvelar.

El Santo Grial se fue desvelando como la copa que Jesús había utilizado en la última cena y que, unos días después, también utilizó su tío Juan de Arimatea para recoger unas gostas de su sangre en la cruz. Desde entonces, un hermandad secreta estaría encargado de custodiarla y mantener sus secretos.

 

Felipe de Alsacia y el misterio de la Sangre de Jesús

Lo más fascinante es que el propio Felipe de Alsacia tenía cierta relación con la sangre de Cristo. Si ya has estado en Brujas, habrás visto que desde la Edad Media allí se veneran unas gotas de sangre que se suponen de Jesús y que fueron traídas en tiempos de las Cruzadas. Están en la Basílica de la Santa Sangre de Brujas.

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