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descubre Praga

Vítejte v Praze.

La capital checa atesora el mayor conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: nada menos que 900 hectáreas de callejuelas y plazas con solera, iglesias, palacios, jardines, museos y cúpulas repartidos por cinco barrios imprescindibles que atrapan al viajero ávido de contagiarse de su encanto, su ambiente y su nutridísima vida cultural.

 

Un ciudad de leyenda

Cuenta una vieja leyenda, que la bella y sabia princesa Libussa era quien estaba al mando de una tribu eslava occidental. Habitaban en la colina de Vysehrad, junto al río Moldava al sur de la actual Praga. Sus súbditos deseaban que su jefe fuese un hombre por lo que la princesa eligió a un humilde labrador premysl” de entre ellos como esposo y gobernante, dando así inicio a la dinastía premyslita, que gobernó en Bohemia durante unos 400 años.
 
La princesa en una de sus profecías predijo la gloria de Praga. Un día, mirando desde su castillo a hacia una colina al otro lado del río, tuvo una visión. Y dijo: “¡Veo una majestuosa ciudad, cuya gloria tocará las estrellas!”. Luego instruyó a su pueblo para que fueran hasta el lugar, donde un hombre estaba tallando el umbral (prah) de su casa y les ordenó que edificaran un castillo allí, que debería llevar por nombre Praha. Y la princesa acertó pues la ciudad creció y acabó siendo conocida en el mundo entero.

Castillo de Praga

 

El Castillo de Praga es una de las visitas imprescindibles en Praga. Ubicado sobre una colina al borde del río Moldava, el Pražský hrad ofrece unas magníficas vistas sobre Malá Strana y el casco antiguo.

Un poco de historia

El Castillo de Praga es en realidad un gran complejo fortificado. En su interior alberga edificios de diferentes épocas.  Aunque data del año 880. El complejo no dejó de crecer en los siglos siguientes. Y, de hecho, no se dio por finalizado hasta la renovación definitiva de 1929.

En cuanto a su función, el castillo fue residencia de los reyes de Bohemia, de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, de los presidentes de Checoslovaquia y, finalmente, de los presidentes de la República Checa. Con un área de 70.000 m², el libro Guinness lo considera el castillo antiguo más grande del mundo. 

La visita

Para empezar, es importante saber que el castillo está abierto de 6 a 22h y que el acceso al recinto es gratuito. Ahora bien, los edificios visitables tienen un horario mucho más reducido (de 9 a 17h en verano) y la mayoría son de pago. Así que  conviene organizar un poco la visita para poder ver todo.

  • Antiguo Palacio Real
  • Catedral de San Vito
  • Basílica de San Jorge
  • Callejón de Oro 
  • Cambio de guardia (todos los días a las 12:00)

Antiguo Palacio Real

 

Salón de Vladislav

Construido sobre los restos del palacio de Sobeslav (de origen románico), el Antiguo Palacio Real ha sido residencia de Reyes y Príncipes hasta el siglo XVI.

La habitación más impresionante de este palacio es el Salón de Vladislav (Vladislao) o Vladislavský sál. Se trata de una nave de estilo gótico donde se celebraban justas de caballos, banquetes y coronaciones. 

Destaca su bóveda de estilo gótico cuyos nervios forman cinco estrellas. En la actualidad se celebra en esta sala del Palacio Real las elecciones de Presidente de la República Checa.

El inicio de la Guerra de los Treinta años

Por una esquina del Salón Vladislav se accede al ala Ludwig, históricamente importante porque fue aquí donde se produjo la Defenestración de Praga en 1618. Esto es, cuando dos gobernadores católicos fueron arrojados por las ventanas por los protestantes, hecho que dio comienzo a la Guerra de los Treinta Años. Los gobernadores sobrevivieron al caer sobre un montón de estiércol. Aunque muchos creyeron que hubo una intervención divina en ello.

El tesoro checo y su maldición

La Corona de San Venceslao es la pieza más destacada de las joyas de la desaparecida Corona de Bohemia (también conocidas como Tesoro Checo). Fue realizada en 1347 por orden de Carlos IV. Con ella fueron coronados veintidós monarcas checos desde el siglo XIV.

Existe una leyenda que afirma si la Corona de San Venceslao es colocada sobre la cabeza de una persona que no posee legitimidad para ser rey, ésta morirá en el plazo de un año. 

Catedral de San Vito

 

En lo alto de Malá Strana (“ciudad pequeña”), la parte más monumental y conocida de Praga, se encuentra el Castillo. Y en su interior la magnífica Catedral de San Vito, también dedicada a San Wenceslao y San Vojtech. Su construcción comenzó en 1344 y, tras varias épocas y arquitectos diferentes, abrió sus puertas al público a finales de 1929.

La catedral alberga la tumba de Wenceslao IV (El rey bueno), las Joyas de la Corona, y es el lugar de coronación de los reyes de Bohemia.

Las fachadas de la Catedral

Para muchos, la parte más impresionante de la catedral es la fachada sur. Sirvió durante muchos años como puerta principal debido a esa gran belleza.

En esta parte se alza una torre de casi 100 metros de altura y se puede admirar la la Puerta Dorada. Sobre ella, destaca un gran mosaico de origen veneciano, realizado en las fábricas de cristal en Bohemia y en el que se encuentra representado el Juicio Final.

Las fachadas oeste y norte también son muy bonitas. Aunque encontrarás que tienen un aspecto mucho más envejecido. Y es que debido a la humedad lucen mucho más negras que las otras, algo muy típico en esta ciudad.

 

El interior

El exterior es increíble, pero la verdadera belleza se encuentra entre sus paredes. Merecen especial atención las grandes vidrieras, que hacen que el templo esté iluminado de una manera muy especial. Y también hay que destacar su espectacular bóveda, sostenida por elegantes columnas.

Sin embargo, la catedral encierra varios tesoros de enorme valor:

  • Tumba de San Juan de Nemopuceno. Es una bella obra de orfebrería que se construyó en plata en 1736.
  • Capilla de San Wesceslao. Construida en el lugar en que fue ejecutado el santo. La parte baja se cubrió con piedras semiprecosas.

Basílica de San Jorge

 

La segunda iglesia más antigua de Praga 

Ubicada en la Plaza San Jorge (U Svatého Jiří), la Basílica de San Jorge es uno de los monumentos románicos más importantes de la República Checa. Fue fundada alrededor del año 920 por el príncipe Vratislav I.

El interior de la Basílica de San Jorge es austero y monumental. Este efecto es mitigado por una escalera barroca que conduce al ábside, donde podréis admirar los frescos del siglo XII. También hay una pequeña cripta que se puede ver desde el arco que pasa por debajo de la escalera. 

Como curiosidad, la torre norte, más esbelta, recibió el nombre de Eva, estando ésta ligeramente inclinada; y la de sur, más ancha y construida sobre una capilla original separada, el nombre de Adán. 

Callejón del Oro

 

El origen del nombre y sus ilustres inquilinos.

Realmente ni había oro ni relucía por lo limpio que estaba.  La ironía forma parte del carácter checo: como estaba tan sucia y tenía tan mala fama, lo bautizaron así: Callejón del oro; para hacer una broma.

Pero ni la suciedad ni las malas compañías hicieron que Franz Kafka desistiera de vivir y trabajar en el número 22 del Callejón del OroJaroslav Seiffert, Premio Nobel de Literatura, también vivió aquí. Y a base de quedarse, personajes como ellos cambiaron la fama de este ‘barrio’, integrado en las gigantescas proporciones del Castillo de Praga.

Franz Kafka recogió sus impresiones sobre el Callejón del Oro en su relato ‘El Castillo’. Ese cuento, igual que ‘La Metamorfosis’ y muchos otros, ha llegado a nuestros días porque no se respetó su deseo de quemar sus manuscritos tras su muerte. Todavía hoy hay un conjunto de cuadernos personales, requisado por los nazis, en paradero desconocido y que algunos expertos siguen buscando.

Torre de Petrin

En 1889 algunos miembros del Club de Turistas Checos visitaron la Exposición Universal en París. Quedaron tan entusiasmados al avistar la famosa Torre Eiffel que decidieron crear un punto dominante parecido sobre la ciudad de Praga. Escogieron la colina de Petřín, quedando inaugurada el 20 de agosto de 1891.

Tiene una altura de 63,5 metros y a su cúspide, que se encuentra a la misma altura sobre el nivel del mar que la de la Torre Eiffel de verdad, se llega tras subir 299 escalones. La vista desde arriba alcanza no sólo a toda la ciudad, sino que con buen tiempo se puede ver una buena parte de Bohemia.

Puente de Carlos

El Puente de Carlos es una de las visitas imprescindibles en Praga. De hecho, quizá sea el lugar más popular de toda la ciudad, con permiso del Reloj Astronómico y el Castillo. Su historia, las leyendas que lo rodean y su bella estampa sobre el río Moldava, con sus dos preciosas torres góticas flanqueándolo, lo han convertido en uno de los principales atractivos de la ciudad. 

 

Breve historia

El lugar donde hoy se ubica el Puente de Carlos estuvo ocupado por el Puente de Judith entre finales del s.XII y 1342, año en que fue derribado por una inundación. Para sustituir al antiguo puente románico, el emperador Carlos IV mandó construir este puente, siendo él mismo el que colocó la primera piedra en julio de 1357. Fue conocido como Puente de Piedra o Puente de Praga hasta 1870, cuando fue rebautizado como Puente de Carlos.

 

Las Torres del Puente de Carlos.

En los extremos del Puente de Carlos podemos encontrar tres torres: una en lado de la Staré Město (Ciudad Vieja) y dos en Malá Strana (“Lado Pequeño”). Sus nombres oficiales, de hecho, hacen referencia a su ubicación: Staroměstská mostecká věž y Malostranské mostecké věže respectivamente.

 

Algunas curiosidades

  • Tiene una longitud de 516 metros y un ancho de casi 10 metros. Además, se encuentra apoyado en 16 arcos y protegido por 3 torres 
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  • A lo largo del puente, y en ambos lados, pueden apreciarse 30 estatuas de santos y figuras religiosas
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  • La primera estatua que se alzó en el Puente de Carlos fue la de San Juan Nepomuceno en 1683 como una forma de rendirle tributo por haber sido arrojado al río, tras un largo martirio. La creencia popular dice que si se coloca la mano izquierda en la base de la estatua y se pide un deseo, éste será concedido.
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  • Otra de las leyendas dice que Carlos IV pidió asesoramiento a astrólogos y numerólogos, quienes determinaron que la primera piedra debía ser colocada en 1357, exactamente el 9 de julio a las 5:31. Esta fecha puede leerse como 135797531, un número capicúa formado por cifras impares ordenadas que, según ellos, favorecería la resistencia del puente. 

Teatro nacional

El Teatro Nacional de Praga es el centro cultural más importante de República Checa. De arquitectura neorenacentista, el edificio alterna funciones de ópera, ballet y teatro. Posee una rica tradición artística que se ha encargado mantener el idioma checo y dar a su población sentido del arte. Su repertorio incluye obras clásicas y locales.

La primera piedra del Teatro fue colocada en 1868, a orilla del río Vltava. Sin embargo la obra no se concluyó hasta 1881. Ese mismo año el edificio fue casi totalmente destruido por un incendio. Fue reconstruido en 1883 gracias al aporte conjunto de la sociedad praguense.

Proudy

de David Černý

Černý vivió el periodo del paso de los regímenes comunistas autoritarios que habían dominado el país durante la guerra fría a la “revolución de terciopelo”. Este periodo supuso grandes transformaciones sociales por lo que algunas de sus obras representan una crítica social.

Son varias obras las que podemos encontrar por la ciudad.:

  • La cabeza de Franz Kafka en una plaza en el cruce entre las calles Vladislavova y Charvátova.
  • El Sigmund Freud colgado en la calle Husova.
  • Los Bebés sin cara en la isla de Kampa.
  • San Wenceslao y su caballo al revés en el pasaje comercial Lucerna.
  • Los Dos hombres orinando en el museo de Franz Kafka.

Ésta última se trata de dos esculturas de más de dos metros que mueven su pene arriba y abajo y la parte del cuerpo a la derecha y a la izquierda. De esta forma, orinan en una piscina con la forma de la República Checa y, con sus chorros, van dibujando frases de personajes checos famosos.

El Muro de John Lennon

Casi desde el día siguiente de la muerte del músico y ex-beatle John Lennon aparecía en la pared de una calle del barrio de Mala Strana de Praga un mural rodeado de numerosas pintadas e inscripciones de admiradores y fans del genio. Es el Muro de John Lennon.

 

“War is over”

Los años 70 fueron una época en la que los regímenes comunistas de esta parte del mundo prohibían las canciones y los mensajes pacifistas de sus letras, que acabaron por convertirlo en un icono de la libertad.

En el Muro de John Lennon aparecían fragmentos de sus canciones, retratos del artista y otras inscripciones relacionadas que eran borrados por las autoridades checoslovacas para reaparecer días después, rebeldes e irreductibles.

En 2014, olvidados ya aquellos tiempos éste amaneció pintado de blanco y con una sola inscripción en él: Wall is over, “el muro se ha acabado”. En juego de palabras con el famoso lema War is Over del músico de Liverpool. Pronto volvieron las imágenes de Lennon y las letras de sus canciones al muro.

Sinagoga Maisel

Un donativo de Maisel

Fue construida entre 1590 y 1592 como una sinagoga privada del Alcalde de la Ciudad Judía, Mordejai Maisel, el cual obsequió a la sinagoga un gran número de preciosos objetos ceremoniales.

Su extenso y suntuoso edificio reposaba sobre 20 pilares, aunque pasó por varias remodelaciones por años. Fue víctima del incendio de 1689 y en la subsiguiente reconstrucción el número de pilares fue reducido a 14. 

Durante la Segunda Guerra Mundial los Nazis almacenaron en ella unos 6000 objetos de valor artístico procedentes de las demás 153 sinagogas de Bohemia y Moravia con la intención de fundar un museo antisemita en Praga.

En actualidad la Sinagoga Maisel alberga la exposición permanente del Museo Judío sobre la Historia de los Judíos en Bohemia y Moravia desde el siglo X hasta siglo XVIII.

 

Sinagoga Pinkas

El cementerio judío

 

Se trata de la segunda sinagoga más antigua de Praga, sólo por detrás de la sinagoga Vieja-Nueva. Fue mandada construir en 1535 sobre los cimientos de otra más antigua por el miembro de la comunidad judía Aaron Meshulam Horowitz. Su nombre proviene del nieto de éste, el rabino Pinkas Horowitz.

 

Las paredes del holocausto

A principios de los años 50, época de posguerra, la sinagoga fue transformada en memorial de las casi 80000 víctimas judías checas del holocausto, abriéndose al público en 1960. Sin embargo, las autoridades comunistas la mantuvieron cerrada durante varios años, borrándose muchas de las inscripciones de las paredes.

Posteriormente, se procedió a volver a escribir a mano todos los nombres de las víctimas del nazismo en las paredes. Aunque en realidad no sólo son sus nombres, sino que también están escritos el lugar de nacimiento y de su muerte. Están agrupados por lugar de nacimiento, hallándose en la nave principal los judíos de Praga, y en el resto de paredes los del resto de localidades. En total son 77.297.

 

El cementerio judío

El Viejo Cementerio Judío de Praga fue establecido a mitad del s.XV en Josefov (Josefstadt), más conocido como el Barrio Judío. La referencia más clara de su antigüedad se encuentra precisamente en una de sus tumbas, la del poeta Avigdor Karo, fallecido en 1439.

Estuvo en uso hasta 1787 y alberga unas 12.000 tumbas, aunque el número de personas enterradas es muchísimo más elevado. Se calcula que en torno a 100.000. Esto es porque a lo largo del tiempo se depositaron los cadáveres en diferentes capas de tierra. Uno de sus inquilinos más célebres es el rabino Judah Loew (1520-1609), al que se le atribuye la creación de un mítico Golem que, según la creencia, defendió el gueto judío de los ataques antisemitas.

 

¿Por qué tantas tumbas?

Una de las características principales del Cementerio Judío de Praga es la numerosa cantidad de tumbas que se pueden encontrar en él. Esto se debe a que en la religión judía está prohibido retirar los sepulcros antiguos. Así, los cuerpos de iban enterrando de forma apilada, es decir, uno encima del otro. Por ello se visualizan lápidas tan cercanas. Además, en sus inicios, era el único que permitía enterrar judíos en Europa.

 

Las tradiciones sobre las tumbas

A lo largo del recorrido podrás observar que en varias tumbas hay papeles, monedas y piedras. ¿Cuál es su significado?

  • La tradición judía de dejar piedras sobre las tumbas es muy antigua y sus orígenes no están muy claros. Puede interpretarse de varias formas. Bien para mantener el alma de difunto en este mundo o bien simbolizan la perpetuidad en la memoria y el legado ya que las flores marchitan y mueren rápidamente.
  • Los papelitos doblados llevan escritos mensajes y deseos con la esperanza de que se cumplan. Esta circunstancia también se produce en el muro de las lamentaciones de Jerusalem.
  • Las monedas son colocadas en las tumbas de aquellos que murieron en combate. Y encierran un hermoso significado. De acuerdo con el valor de la moneda será el mensaje que quien la dejó quiso transmitir. Las monedas de un centavo significan que alguien ha visitado esa tumba. Las monedas de cinco centavos significan que la persona que la dejó entrenó en el mismo regimiento que el soldado que yace fallecido. Si ambos sirvieron juntos la persona deja diez centavos. Las monedas de veinticinco centavos significan que el soldado que la dejó estuvo con el difunto en el momento de su muerte. Ahora, la tradición se ha hecho extensiva y no sólo la realizan militares.

Sinagoga La Española

¿Una española en Praga?

Construida sobre el terreno en el que se hallaba la sinagoga más antigua de Praga, la conocida como Escuela Vieja, su nombre seguramente llame tú atención. Y es que encontrar una denominación de española en Praga no es algo muy común.

En el año 1492, con la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos mediante el edicto de Granada, esta comunidad tiene que buscarse un nuevo hogar, llegando unos pocos a la ciudad. Su nombre tiene origen en las influencias moriscas y su evocación a la Alhambra en la construcción de un interior.

La sinagoga fue utilizada por la comunidad judía hasta el año 1941, momento en el que los nazis la utilizan como almacén de los bienes confiscados a los judíos.

Torre de la Pólvora

La construcción de la torre de la pólvora data de 1475 siendo su función la de entrada principal de la antigua muralla y el inicio del camino real hasta el Castillo de Praga.

Historia y origen de la Torre de la Pólvora

Actualmente sólo podemos imaginarnos la antigua muralla que rodeaba perimetralmente la ciudad vieja de Praga. En el lugar que hoy ocupa la Torre de la Pólvora, se encontraba la llamada torre de la montaña, ya que iniciaba el camino hacia la ciudad de Kutná Hora, que se traduce como montaña excavada. 

Con motivo de la coronación de Vladislao de Jagellón, se encargó la construcción de una torre nueva en el lugar de la antigua. Fue diseñada para comenzar el Camino Real. Desde la torre de la pólvora actual hasta el castillo de Praga. Se levantó imponente como la torre más importante de las 13 que conformaban la antigua muralla de la Ciudad Vieja. Pero dicha muralla quedó obsoleta. El foso se fue rellenando y las construcciones de la muralla se fueron retirando. El acceso a través del puente levadizo original se perdió. Hoy, la Torre de la Pólvora es el último vestigio de historia de otro tiempo.

 

Por qué la Torre de la Pólvora

Su nombre original era el de la Torre Nueva. Cambió de denominación en el siglo XVIII cuando fue utilizada como almacén de pólvora. Durante la guerra de los 7 años, el ejército prusiano la dañó profundamente al intentar acabar con la munición. La torre se terminó con 65 metros de altura. El mirador se encuentra a 44 metros del suelo, accesible subiendo 186 escalones.

 

Decoración exterior

De finales del siglo XIX, la decoración destaca por sus estatuas de los reyes. En la cara oeste podemos observar a Jorge de Podebrady y Vladislao de Jagellón. En la cara este se encuentra Otakar II y el más famoso rey de Bohemia, Carlos IV. Los reyes están rodeados de la mayoría de escudos de los territorios de Bohemia. En el segundo nivel se encuentran pequeñas estatuas de los Santos checos y en la cara oeste el León de Bohemia.

Plaza Vieja de Praga

La Iglesia de Týn y el reloj astronómico

La Iglesia de Týn

Los orígenes de esta iglesia se remontan al siglo X, cuando en su lugar había una capilla adosada a un hospicio.

 

Más de diez siglos de historia

Ya en el siglo XIII se construyó sobre esta pequeña capilla una iglesia gótica. El aspecto con el que la vemos actualmente data del siglo XIV. La burguesía que habitaba esta parte de la ciudad decidió erigir un templo que compitiera en importancia y belleza con la Catedral de San Vito, situada en la otra orilla del Moldava.

Por eso, la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn ha sido apodada cariñosamente como “catedral de los burgueses”.

 

Curiosidades
  • La fachada principal de la iglesia está tapada por los edificios que dan a la plaza. Realmente la iglesia no está ubicada en la misma. Originalmente fue construida dentro de un patio, que es precisamente el que le da el nombre. Ya que tyn, en checo significa algo parecido a encajonado.
  • Aunque lo parezcan, sus dos torres no son del todo simétricas. La derecha es ligeramente mayor. Y no es un error de cálculo. Esta asimetría es un elemento muy común del Gótico.
  • Estas torres alcanzan los 80 metros de altura. La nave tiene 44 y la iglesia 52 metros de largo en total. Lamentablemente no se pueden hacer fotografías en su interior.

 

El reloj astronómico

El reloj astronómico de Praga, llamado cariñosamente Orloj por los checos, es uno de los símbolos de la ciudad. 

Además de la hora, nos ofrece información astronómica como pueden ser las fases lunares, la posición del sol y de la luna o la de los principales planetas y las constelaciones zodiacales. Para hacerlo utiliza esferas y mecanismos diversos. Por lo general, este tipo de relojes tienen en su centro una esfera que representa la Tierra.

 

La Leyenda 

La ciudad de Praga esconde múltiples curiosidades y secretos. Pero seguramente una de las cosas que más recuerdan los visitantes de la ciudad es el magnífico reloj medieval que preside la pared sur del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.

Cuenta la leyenda del Reloj Astronómico de Praga que en el año 1410 fue construido por el Maestro Hanuš, cuyo verdadero nombre era Jan Růže, y su joven ayudante Jakub Cech. Cuando la maravilla estuvo terminada, los concejales de la ciudad cegaron al relojero para que no pudiera crear otros relojes en otras ciudades y se preservase el secreto de su funcionamiento. Cuando el Maestro Hanuš estaba a punto de morir, pidió a Jakub que lo acompañase hasta el mecanismo del reloj. Cuando llegaron, metió su brazo entre los engranajes estropeándolo y muriendo poco después. Así se vengó de los crueles miembros del consistorio de Praga, ya que tardó más de un siglo en volver a funcionar.

Aunque la leyenda es el principio, el reloj astronómico de Praga tiene mucha más historia. Ahora vas a poder descubrir curiosidades y el significado de cada una de sus partes así que presta mucha atención.

 

Datos y curiosidades del reloj astronómico
  • El mecanismo del cuadrante astronómico es la parte más antigua del reloj. Se construyó en 1410 y era obra del relojero Nicolás de Kadan​ y el matemático y astrónomo de la Universidad Carolina de Praga Jan Šindel. Por tanto, no es cierto que fuera construido por el Maestro Hanuš como escribió Alois Jirásek. Pero eso se supo más tarde.
  • El Maestro Hanuš sí participó en la reforma del reloj de 1490. En ella se añadieron el calendario y las esculturas góticas de la fachada. En el siglo XVII volvió a ser mejorado y se añadieron las estatuas móviles que adornan los laterales del cuadrante astronómico. Y, finalmente, entre 1865 y 1866 se completó con las estatuas de madera de los apóstoles.
  • Es fácil ver que el reloj tiene tres partes diferenciadas: el cuadrante astronómico, las figuras animadas y el calendario circular en el que vemos, entre otras cosas, unos medallones que representan los meses del año.
  • Ten en cuenta que fue construido 200 años antes de que se comprobara que la Tierra giraba alrededor del Sol. Si te fijas bien, el sol, representado por un orbe dorado brillante, da una vuelta completa a la Tierra cada 24 horas.
  • Sobre las ventanas que muestran el llamado “Paseo de los Apóstoles” hay un gallo que cuando se levantan las contraventanas agita sus alas y simboliza las tres negaciones de San Pedro a Cristo. Servía para recordar a los habitantes de Praga la importancia de decir la verdad.
  • Alrededor del calendario hay cuatro figuras que representan cuatro figuras consideradas positivas en la sociedad del siglo XVII europeo: un filósofo con un pergamino, el Arcángel Miguel portando una espada, un astrónomo con un telescopio y un cronista o historiador con un libro en sus manos.
  • Encima de estas figuras positivas, alrededor del reloj, vemos representadas cuatro figuras que se consideraban amenazas en la Praga del siglo XVII: la vanidad, que lleva un espejo en sus manos, la codicia con la bolsa del dinero, la muerte portando un reloj de arena y una cuerda y el “turco” con un instrumento musical. Todas las figuras, cuando se activan, realizan un movimiento negativo con la cabeza, excepto el esqueleto. Este hecho simboliza que la muerte siempre tiene la última palabra.
  • Antes de la Segunda Guerra Mundial, la figura que representaba la codicia se conocía como “el judío”. Tras el Holocausto, se le quitó la barba y se lo menciona únicamente como el avaro. El “turco” sin embargo, no ha cambiado de nombre.

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