Atenas
Sobre la llanura del Ática, la Acrópolis se alza como la cumbre donde el pensamiento se atrevió a medirse con lo divino. El Partenón, mutilado y soberbio, marca el pulso de la razón frente a una ciudad de asfalto. Caminar sus laderas es reencontrarse con la fragilidad de nuestra propia historia bajo una luz inalterable.
Caminar los mármoles