Pautas sinceras nacidas de aciertos, errores y pasos sobre el terreno, pensadas para recorrer el monte Parnaso con el sosiego que exige la piedra.
1 día completo · 2 noches
Nuestro viaje se limitó a llegar por la noche y emplear la mañana completa en ver casi todos los lugares antes de comer. ¿Es posible hacerlo? Sí, pero si volviera a Delfos me quedaría dos noches para disfrutarlo con mucha más calma y poder dedicarle tiempo al Gimnasio, que se nos quedó pendiente. Como fotógrafo, además, me habría encantado acercarme a los monumentos de noche; tener un día completo te permite vivir el viaje con la pausa que este lugar merece.
De Pronaia a Castalia
Aprovecha la mañana para ver los monumentos gratuitos y hazlo en el sentido que lo hacían los visitantes del oráculo: llegaban por el Santuario de Atenea Pronaia, se purificaban en la Fuente Castalia y preparaban su cuerpo en la palestra del Gimnasio. A primera hora apenas hay gente y tendrás tiempo de sobra para buscar momentos de descanso, de lectura y de reflexión.
Museo primero, ruinas después
Por la tarde visitaría el Museo primero. Aunque mi ideal sería hacerlo al revés, la luz en el recinto arqueológico nos será mucho más agradecida cuanto más tarde y, de paso, te permite huir del calor sofocante de Grecia. Al hacerlo así, ves esculturas y frisos que luego entenderás dónde estaban ubicados. Y al final, visitas el recinto con la luz a tu favor para hacer fotos y, en la época adecuada, ver el atardecer, algo que eché de menos en mi viaje al hacerlo con las primeras luces y al mediodía, cuando la luz es menos favorecedora.
Parking antes de las 8:30 h
Lo ideal es ir a primera hora de la mañana y dejar el coche en la pequeña zona de aparcamiento del Museo. No son muchos sitios, pero nosotros llegamos antes de las 8:30 y aún quedaban huecos. El resto del día lo harás caminando, así que prepara los pies para andar entre desniveles. Prometo que merecerá la pena para quien sepa mirar este lugar con los ojos adecuados.
Caliza pulida y agarre
Es altamente recomendable llevar buenas zapatillas de agarre: el desnivel es bastante pronunciado y, en algunos tramos, las piedras están pulidas de tanto visitante y patinan con facilidad. Olvídate de calzado plano o suelas lisas si quieres moverte con seguridad por la ladera.
Gorra, crema y agua de sobra
Agua y gorra imprescindibles, especialmente al visitar el recinto arqueológico ya que no existen muchas zonas de sombra (salvo algo arriba en el estadio). Y crema para protegerte del sol helénico, que sobre todo en verano no perdona.